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miércoles, febrero 4, 2026 🐣
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Anestesia visual

Hace tiempo que perdimos la capacidad de asombro ante las imágenes: Hemos disfrutado de paisajes impresionantes a vista de pájaro en dispositivos variados. Frente a las pantallas vimos con espanto inundaciones devastadoras, volcanes incandescentes minuto a minuto, bombardeos sobre civiles indefensos, la muerte en directo de niños, terroristas exhibiendo a sus rehenes o imágenes falsas de acontecimientos que nunca ocurrieron. 

El exceso de imágenes nos tiene aturdidos y hastiados. Ya no nos impresiona nada. Las pantallas endulzaron las catástrofes, desvirtuaron el color y modelaron nuestra manera de ver. Las narraciones visuales sustituyeron hace tiempo a la realidad. Y las artes visuales perdieron en este camino sus funciones.

Que un artista elabore una obra con intenciones espirituales o sociales, no significa que ese mensaje tenga línea directa con los espectadores. La sociedad contemporánea está más alejada que nunca del arte.

Los artistas también hace tiempo que se alejaron totalmente de los espectadores, la distancia entre ambos es tan abismal que se vuelve necesaria una revisión a fondo del sentido del arte actual.

Es posible que exista actualmente un arte capaz de conectar con un público mayoritario, pero no es el caso de las artes plásticas.

Se puede argumentar que las artes plásticas en muy pocas ocasiones interesaron a la gente de a pie, al menos en la época que estas fueron creadas. Es cierto, salvo en la imaginería religiosa.

Está claro que el arte en general siempre ha servido como mecanismo publicitario para el poder, como difusión comercial o como transmisor político de una elite dominante.

¿Es la publicidad el nuevo arte?  

Vivimos en una sociedad anestesiada con millones de imágenes diarias sin tiempo para digerir.

Los grandes museos de arte antiguo se han convertido en parques temáticos y a la cabeza está eso que llaman arte inmersivo, donde las obras originales pierden todo su significado.

Existen intentos de canalizar o de volver a principios objetivos, pero como siempre en la historia, la economía y el mercado es capaz de absorber y mercantilizar cualquier producto, incluso el arte conceptual e inmaterial se volvió producto mercantilizado.

Todos los movimientos que intentaron acabar con la comercialización del arte, se convirtieron en iconos de la sociedad burguesa.

Es verdad que existen miles de pintores, escultores y fotógrafos, intentando ser honestos, creando obras de contenido cercanos al mundo real y a la ciudadanía, pero lo grave, es que ese numeroso grupo de menesterosos trabajadores del arte visual, no cuentan para los comerciantes y dirigentes culturales del mundo consumista. 

Miro alrededor, entre mis colegas y solo veo nihilistas y desencantados o entusiastas ingenuos luchando junto a un precipicio brutal.

Vicente Chumilla
Vicente Chumilla
Pintor y grabador yeclano. Colaborador de elperiodicodeyecla.com con artículos sobre Yecla o temas relacionados con el arte y su localidad natal.

Hace tiempo que perdimos la capacidad de asombro ante las imágenes: Hemos disfrutado de paisajes impresionantes a vista de pájaro en dispositivos variados. Frente a las pantallas vimos con espanto inundaciones devastadoras, volcanes incandescentes minuto a minuto, bombardeos sobre civiles indefensos, la muerte en directo de niños, terroristas exhibiendo a sus rehenes o imágenes falsas de acontecimientos que nunca ocurrieron. 

El exceso de imágenes nos tiene aturdidos y hastiados. Ya no nos impresiona nada. Las pantallas endulzaron las catástrofes, desvirtuaron el color y modelaron nuestra manera de ver. Las narraciones visuales sustituyeron hace tiempo a la realidad. Y las artes visuales perdieron en este camino sus funciones.

Que un artista elabore una obra con intenciones espirituales o sociales, no significa que ese mensaje tenga línea directa con los espectadores. La sociedad contemporánea está más alejada que nunca del arte.

Los artistas también hace tiempo que se alejaron totalmente de los espectadores, la distancia entre ambos es tan abismal que se vuelve necesaria una revisión a fondo del sentido del arte actual.

Es posible que exista actualmente un arte capaz de conectar con un público mayoritario, pero no es el caso de las artes plásticas.

Se puede argumentar que las artes plásticas en muy pocas ocasiones interesaron a la gente de a pie, al menos en la época que estas fueron creadas. Es cierto, salvo en la imaginería religiosa.

Está claro que el arte en general siempre ha servido como mecanismo publicitario para el poder, como difusión comercial o como transmisor político de una elite dominante.

¿Es la publicidad el nuevo arte?  

Vivimos en una sociedad anestesiada con millones de imágenes diarias sin tiempo para digerir.

Los grandes museos de arte antiguo se han convertido en parques temáticos y a la cabeza está eso que llaman arte inmersivo, donde las obras originales pierden todo su significado.

Existen intentos de canalizar o de volver a principios objetivos, pero como siempre en la historia, la economía y el mercado es capaz de absorber y mercantilizar cualquier producto, incluso el arte conceptual e inmaterial se volvió producto mercantilizado.

Todos los movimientos que intentaron acabar con la comercialización del arte, se convirtieron en iconos de la sociedad burguesa.

Es verdad que existen miles de pintores, escultores y fotógrafos, intentando ser honestos, creando obras de contenido cercanos al mundo real y a la ciudadanía, pero lo grave, es que ese numeroso grupo de menesterosos trabajadores del arte visual, no cuentan para los comerciantes y dirigentes culturales del mundo consumista. 

Miro alrededor, entre mis colegas y solo veo nihilistas y desencantados o entusiastas ingenuos luchando junto a un precipicio brutal.

Vicente Chumilla
Vicente Chumilla
Pintor y grabador yeclano. Colaborador de elperiodicodeyecla.com con artículos sobre Yecla o temas relacionados con el arte y su localidad natal.
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4 COMENTARIOS

  1. Creo que al fascista de abajo no le ha gustado la comparación entre la extrema derecha de la cual forma parte y el régimen NAZI señalando al enemigo con mentiras, caso de los sucesos de Torre Pacheco, salir de «caza» al emigrante, al estilo KKK.
    Por cierto el padre de Trump un alemán que huye de su país por no hacer el servicio militar, era del KKK.
    El fascismo en España regó los campos de sangre, no consintamos que vuelva a pasar.

    Los pensionistas están que trinan con el PP y VOX por votar contra la subida de sus pensiones.
    Se sienten traicionados. La derecha nunca favorece al pueblo, son de los muy ricos, terrateniente, Banca…

  2. Si hay un rasgo que define a copernicus, al Comunistus Resentidus con el mundo, en su fase más avanzada de degradación ideológica, ese es la tribalización total y absoluta.

    El Resentidus ya no se concibe como individuo pensante, sino como miembro acrítico de una tribu.Una tribu cerrada, autorreferencial y permanentemente en guerra simbólica con todo lo que queda fuera de su perímetro mental.

    Para el cavernícola moderno, la realidad se reduce a dos categorías simples:
    – Nosotros: buenos, justos, morales, infalibles.
    – Ellos: malvados, ignorantes, perversos, sospechosos por definición.
    No existen los grises. No existen los matices. No existe el desacuerdo legítimo.

    Quien no está con él, está contra él y quien está contra él, merece ser ridiculizado, deshumanizado o anulado en el discurso.

    En esta fase tribal, copernicus, el Comunista Resentido con el mundo pierde cualquier rastro de pensamiento propio:
    – No opina, reproduce.
    – No analiza, obedece.
    – No reflexiona, milita.

    Sus ideas no nacen de la observación ni del razonamiento, sino del manual tribal que le han entregado. Cambia de postura cuando sus amos fascistas comunistas lo ordenan. Aplaude hoy lo que ayer condenaba. , condenará mañana lo que hoy aplaude. Todo ello sin conflicto interno. sin ninguna duda, sin vergüenza.

    Para copernicus, el Comunista Resentidus, la ideología ya no es un conjunto de ideas debatibles, es una identidad cerrada, casi biológica. Cuestionarla equivale a una agresión personal, rebatirla es un ataque existencial, discrepar es una herejía.

    Por eso responde con ira, sarcasmo y desprecio: no defiende ideas, defiende su pertenencia a su banda, único lugar donde se siente seguro.

    Una de las prácticas más habituales de copernicus, el comunista resentido con el mundo es el linchamiento verbal ritualizado: Señala, simplifica, etiqueta y repite consignas hasta vaciarlas de contenido. No busca convencer, busca expulsar al disidente del espacio simbólico del hábitat.

    Aunque se exprese desde un portátil, un móvil o una red social, el Resentidus sigue siendo un cavernícola, solo ha cambiado la pared de la cueva por una pantalla, sustituye el garrote por el insulto, el grito tribal por el eslogan, la hoguera (o el horno crematorio) por el señalamiento digital. La tecnología ha avanzado, el comunista resentido con el mundo, no.

    La tribalización absoluta convierte al Resentidus en un ser incapaz de convivir con la diversidad real del hábitat: Necesita bandos, necesita enemigos, necesita conflicto permanente para justificar su existencia ideológica, no construye comunidad: la fragmenta, no debate: impone, no dialoga: combate.

    Y así, encerrado en su tribu, el cavernícola copernicus cree estar del lado del progreso… mientras retrocede, paso a paso, hacia la oscuridad de la cueva de la que nunca salió.

  3. Cuando estudiaba con los jesuitas me decían que el arte adquiría su máximo esplendor en sociedades libres (no entender la libertad como la entiende Milei. Anarco-capitalismo, individualismo…)
    Supuestamente estamos en esa sociedad libre, entonces porqué el arte necesita una revisión a fondo?
    Nos están engañando, no es libre, es una sociedad manipulada por unos colosales medios de comunicación en manos de quienes la libertad solo la quieren para despedir gratis al obrero.
    El mundo vive unos momentos muy oscuros.
    Y no es la oscuridad iluminadora, ni el niño que recobra la vista cuando se producía un apagón… es la oscuridad de que algo se está cociendo, nada bueno, en un mundo donde la hegemonía global del futuro depende ya del control de las materias primas no renovables.
    Trump y su camarilla lo saben y actúan sobre esa base. Anexión de Groenlandia. Petróleo de Venezuela, tierras raras de Ucrania…

    Y esta oscuridad se agranda cuando PP y VOX votan contra la subida de las pensiones. Los mayores se sienten traicionados por estos partidos, que no tienen claridad en su actuación política.
    Más en un colectivo que cualquier sociedad sana debía cuidar.
    Desde los sucesos de Torre Pacheco ya nada espanta, unas imágenes, emigrantes corriendo para no ser agredidos por unos ultras endemoniados.

  4. Totalmente de acuerdo. El colmo , como confirmación de lo que comentas, es la masiva realización mediante IA de interpretaciones libres de escenas de grandes obras, dándolas vida y que, por muy “bonitas” que sean, terminan por desvirtuar y confundir sobre la escena original plasmada por el artista creador

Vicente Chumilla
Vicente Chumilla
Pintor y grabador yeclano. Colaborador de elperiodicodeyecla.com con artículos sobre Yecla o temas relacionados con el arte y su localidad natal.
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